Conspiranoia y espiritualidad moderna: un análisis lógico

Por Álvaro González

Antes de comenzar esta exposición, aclararemos que el análisis que usted leerá a continuación no es un ataque gratuito ni tiene ánimo de ofender. Solamente es una invitación a la reflexión y a la posibilidad de abrirse a otros puntos de vista que nos ayuden a amplificar nuestra percepción de la realidad.

Desde hace décadas se han promocionado una cantidad ingente de libros, revistas, vídeos, documentales, conferencias, congresos y reuniones de todo tipo en torno a lo que podría llamarse la subcultura de la conspiranoia.

¿Por qué decimos subcultura? Una subcultura la forman un grupo o grupos de personas que comparten un conjunto característico de ideas, comportamientos y creencias que se diferencian de la cultura general o mayoritaria a la que pertenecen. Además, una subcultura, generalmente, está en oposición con los valores estándar de la civilización a la que pertenecen, aunque no siempre sea el caso.

Con conspiranoia nos referimos a toda la mezcolanza de informaciones y postulados referentes a la ufología, las supuestas conspiraciones secretas perpetradas por las élites político-financieras, y la pseudo espiritualidad vigente en nuestros días. Estos tres elementos forman un corpus común que cuenta con su propios preceptos, interpretaciones y reescrituras de la Historia; incluso cuenta con una mitología definida.

Cabe decir que dentro de esta subcultura existen variadas ramificaciones. Esto se debe a que se ha convertido en subcultura de un modo progresivo y no planificado. Al no ser una religión o disciplina definida, no existen unas pautas y métodos concretos que puedan describir con exactitud lo que es tal subcultura. Por esto las informaciones que se presentan en unos y otros lugares son dispares e incluso opuestas entre sí. Aunque con el paso del tiempo probablemente se convierta en una subcultura con unos rasgos más característicos y fáciles de detectar —cosa que ya existe realmente—.

A modo de ejemplo, vemos que hay personas y grupos que creen en una gran conspiración solamente humana, y no creen en extraterrestres que manipulan la humanidad a su antojo. Por otro lado, hay grupos que tienen como piedra angular la ufología. Otros dejan estos temas en segundo plano creyendo que el modo de superar los obstáculos es la práctica de la espiritualidad. No entraremos profusa y exhaustivamente en estos aspectos porque no es el tema que expondremos. No consideramos interesante entrar en ése campo porque, al no haber un orden definido ni coherente dentro de este extraño ámbito de “informaciones”, cada grupo y conjunto de grupos mantiene su propia forma de “trabajar” la conspiranoia.

Por este mismo motivo, no es nuestra intención acusar a ningún autor, libro o grupo, ya que desviaría la atención respecto a lo que argumentaremos. Seguramente el lector que lea este análisis será conocedor de varios autores y grupos y podrá identificar en ellos lo que aquí será descrito.

Rasgos característicos generales de la subcultura de la conspiranoia

El punto desde el que trataremos este tema engloba todo movimiento que obedece a las siguientes características –siendo conscientes de que algunas otras se nos escapan-. No todos los puntos que mencionaremos están siempre interconectados, pero nos servirán de hilo conductor.

1.Dentro del campo de la ufología

Estos son algunos de los postulados más generalizados dentro de la ufología.

  1. Fuimos creados por extraterrestres. En algunas versiones, la mitología ufológica asegura que fuimos experimentos con la finalidad de servir a los intereses de nuestros creadores. Como suelen decir, vivimos en una granja humana.

Otras versiones afirman que sencillamente los ETs (extraterrestres) llegaron aquí y nos subyugaron.

Se deduce que durante toda la historia humana hubo contacto directo con muchas entidades ET. Esto, según dicen los ufólogos, quedó reflejado en la narrativa religiosa de todas las civilizaciones.

  1. El segundo punto deriva del primero. A este fenómeno lo hemos llamado «ufologización de la Religión y la Historia»: la interpretación de los hechos religiosos e históricos desde el punto de vista ufológico. Por ejemplo, se interpretan los hechos que narra la Biblia como reales, descriptores del comportamiento y de los actos de seres extraterrestres —es decir, los ángeles, Moisés, Jesús y otros, son aliens—. Más adelante ampliaremos este comentario.

  2. Existen muchas razas extraterrestres. Generalmente se hablan de tres principales: los reptilianos, que serían los malvados seres que nos dominan (los villanos de turno); los grises, súbditos de aquéllos; y los nórdicos, muy semejantes a los seres humanos (estos son los buenos). También se menciona que existen razas como mantis religiosas gigantes, seres de varios metros de altura, que muchas de las razas son interdimensionales y que manipulan la realidad a su antojo, etc.

  3. Existen pactos súper secretos entre los principales gobiernos del mundo y los extraterrestres malvados con la finalidad de continuar subyugando a toda la humanidad.

  4. Hay personas y grupos de contactados que reciben y difunden los mensajes que los alienígenas buenos transmiten a un número determinado de personas a la manera de los médiums decimonónicos —el espiritismo—, aunque ahora se le llama canalización.

Por el contrario, los alienígenas malvados abducen y experimentan continuamente con los seres humanos y con animales.

La lista podría seguir, pero bastará para hacernos una idea general de las afirmaciones de los úfologos e interesados en estos temas.

2. En el campo de la conspiración

Dentro del campo de la conspiración se afirma lo siguiente:

  1. Existen grupos súper secretos que planean el control y manipulación continuados de la humanidad entera.

  2. El control y la manipulación se ejerce de múltiples maneras: la política, los medios de comunicación, internet, el cine, la alimentación, la medicina, el lenguaje, la educación, el deporte de masas, etc. Todos los ámbitos en los que se sustenta la civilización son en sí mismos una manipulación masiva y malintencionada.

  3. Todo movimiento del complejo militar-industrial obedece a una planificación medida y estudiada con precisión que tiene como fin aún más control, sobretodo a largo plazo. De ahí que se crean en conspiraciones centenarias e incluso milenarias perpetradas por los judíos, las sectas Illuminati, la masonería y otras órdenes secretas.

  4. Uno de los objetivos principales de las élites gobernantes es que las personas estén dormidas mentalmente y no se percaten de la conspiración a la que estamos sometidos. Utilizan métodos como usar flúor en muchos productos, vender comida basura y productos alimenticios sin valor nutricional; también, como hemos mencionado en el punto 2, se crean noticias e informaciones falsas para que la población siga dormida.

  5. Por tanto, las personas despiertas son las que se han dado cuenta de la esclavitud en la que vivimos y que trabajan compartiendo información y participando de actividades que ayuden a despertar a las demás personas.

Con estos puntos podemos esbozar los rasgos principales del campo conspiracionista.

3. La pseudo espiritualidad

Es curioso ver cómo en las últimas décadas la búsqueda de la espiritualidad ha quedado entremezclada con el mundo de la conspiranoia. Posiblemente es una relación de conveniencia —no necesariamente buscada—: las personas que están interesadas en las teorías de la conspiración se interesan en la espiritualidad y viceversa.

Es probable que las personas atraídas por la conspiranoia busquen un modo de liberarse de esta supuesta esclavitud impuesta por las élites y seres extraterrestres, y que las personas con anhelo espiritual busquen una explicación al sentido de su vida. Hay tantas razones como personas en este aspecto.

Quisiéramos decir que, aunque lo parezca, no llamamaos peyorativamente pseudo espiritualidad a la búsqueda espiritual contemporánea. Pero, como veremos ahora, la espiritualidad que presenta la Tradición Espiritual dista mucho de asemejarse a lo que ahora se considera espiritualidad. También haremos algunos comentarios sobre el tema para que esto se entienda con mayor claridad.

Algunos puntos principales que encontramos en el campo de la pseudo espiritualidad son:

  1. El uso de lo espiritual como herramienta con que conseguir cumplir los deseos personales.

  2. La utilización de las herramientas y líneas de Conocimiento con finalidades terapéuticas.

  3. Alimentarse sanamente es sinónimo de espiritualidad, hasta el punto de considerar que si no se comen productos ecológicos o si no se sigue una dieta específica, no puede darse el Despertar de la Conciencia.

  4. La mezcla de disciplinas modernas carentes de Espíritu con las ideas Tradicionales. (Un ejemplo: la psicología clínica con la psicología del Autoconocimiento. Realmente se anulan una a la otra).

  5. Del mismo modo que la ufología, la pseudo espiritualidad contemporánea reinterpreta las ideas y simbolismos tradicionales borrando casi por completo sus significados originales.

Hasta aquí hemos analizado someramente aspectos generales y principales de la subcultura de la conspiranoia.

En la información difundida por los grupos conspiranoicos encontramos multitud de contradicciones, confusiones y, en definitiva, argumentos falaces que no se sostienen si implementamos en ella una mirada lógica.

Falacias lógicas en la subcultura de la conspiranoia

La lógica nos permite analizar nuestros razonamientos cuando investigamos cualquier temática. No nos ayuda a pensar mejor, pero sí a plantearnos nuestro modo de pensar.

Algo que hemos observado a lo largo de los años en los entornos de esta subcultura es que se realizan afirmaciones gratuitas sin pruebas ni razonamientos sólidos. Esto sucede por varios motivos.

Por ejemplo, una de las falacias más generalizadas es la extrema simplificación y el reduccionismo en que se cae en el momento de analizar el tema que se pretenda investigar. En la ufología lo vemos de forma clara. Como decíamos más arriba, el fenómeno de la «ufologización de la Religión y la Historia» olvida por completo el contexto, las motivaciones y los elementos característicos de la época en que, por ejemplo, se escribió la Biblia. Y no solo eso: también olvida las transliteraciones de una lengua a otra, las manipulaciones lingüísticas y conceptuales —intencionadas o no— que se dieron de los textos sagrados a lo largo de la historia, lo que postulan los teólogos, historiadores de la religiones, el contexto filosófico y religioso, la ciencia hermética… Todo eso queda borrado de un plumazo, quedando simplificado y considerado como un puñado de historias de interacciones con extraterrestres.

De este modo se relega la enseñanza, la simbología y el contexto originales de lo que los textos sagrados pretendían.

Otra falacia común en estos círculos es la falacia de eludir la carga de la prueba. Es decir, la no aportación de pruebas definitivas y claras sobre el asunto a tratar. Es una de las mayores críticas hacia los argumentos conspiranoicos: no aportar pruebas demostrables que acompañen la información dada. La mayoría de argumentos se basan en pruebas circunstanciales de dudosa autoridad. Muchos personajes escriben y hablan sobre informaciones secretas que reciben sin aportar una prueba que demuestre objetivamente lo que exponen. Incluso muchas de esas supuestas pruebas circunstanciales es posible que no lo sean. También vemos que se cae en el error de encadenar unos hechos con otros para elaborar teorías en las que se olvidan alternativas.

Un pequeño ejemplo: Hace algunos años se realizó un estudio en Suiza que determinaba que el entramado financiero y multinacional forma una red de conexiones tal que funciona como un solo organismo. Muchos se llevaron las manos a la cabeza al tener una “prueba definitiva” de la existencia de un Nuevo Orden Mundial. Pero veámoslo de otro modo. El entramado financiero e internacional es connatural a la globalización, que a su vez fue un conjunto de hechos históricos que se dieron inconexamente a lo largo de los siglos para terminar teniendo un nexo común. La tecnología ha permitido que todo el mundo esté interconectado, y era lógico que en determinado momento todos los conglomerados empresariales se unieran en pos de su propio beneficio —ventajas fiscales, mayor facilidad de participar en mercados anteriormente cerrados, etc.— Y esta es otra falacia, la de dar más valor a los hechos del que realmente tienen.

Esto nos lleva a otra falacia: la facilidad con la que se cae en la falacia de la apelación a la autoridad. Si una información es difundida por un medio en el que el lector confía, se da por buena. Si es un científico el que alega cualquier cosa, se acude a él para apoyar el argumento en cuestión.

Ejemplo —inventado—: un científico del MIT dice que existe una conspiración para enfermar a la población a través de los transgénicos. Como lo dice el científico en cuestión, ya es considerado cierto. Quizá es cierto que los transgénicos no son demasiado saludables —hay experimentos que lo demuestran—, pero no tenemos pruebas definitivas sobre si nos quieren enfermar o no.

Apoyamos muy fácilmente y sin razonar los argumentos de aquellos a quienes consideramos que tienen autoridad en la materia. ¿Cuántas veces habremos dicho y oído: “no lo digo yo, lo dice Fulano de Tal” para justificar nuestros razonamientos? Una persona, por muy científica o experta en su campo que sea, no tiene por qué tener razón en todo lo que diga.

La rumorología corre por doquier en estos ambientes, y los gustos y preferencias por unos grupos u otros, también.

De los razonamientos erróneos aparecen atribuciones erróneas. Como comentábamos en el ejemplo del estudio hecho en Suiza, hay personas que al leerlo creyeron tener pruebas de que existe un Orden Mundial, e igual sucede con las reuniones del Club Bilderberg, los think-tanks y demás grupos político-económicos. Se le atribuyen a estos grupos, sin tener más que pruebas circunstanciales y rumorología de dudosa veracidad, el querer dominar el mundo, hacer sufrir a la gente, etc. De ése modo creamos un enemigo. Se engorda la monstruosidad del enemigo de tal modo —a la manera de los norteamericanos contra los rusos o los norcoreanos contra los norteamericanos con su propaganda— que el conspiranoico se ubica en el lado del bien de una supuesta lucha contra el mal.

Esta tesitura alimenta los odios, las desconfianzas y los miedos de las personas. Parece que hacen bien, pero no es el caso. Sobretodo porque todas estas teorizaciones y encadenamientos de datos no tienen un valor objetivo, ya que se basa en las interpretaciones y credulidad de los grupos y sus seguidores.

Otra actitud falaz es el ataque ad personam o ad hominem. Cuando alguien no comulga con lo que uno cree, se rechaza, se le ataca, se le insulta, se le acusa. Muchas veces hemos visto cómo una persona escéptica, intentando argumentar coherente y respetuosamente su postura hacia una información, ha sido tildada de persona con la mente dormida, sin criterio, e incluso acusada de agente infiltrado [sic]. También encontramos lo contrario. El escéptico insultando y poniendo en duda la salud mental del conspiranoico. Como vemos, dos caras de la misma moneda: dos posturas, una misma actitud.

Ya por último, comentar una falacia más, y prácticamente la más importante a nuestro parecer. Esta es la de eludir la propia responsabilidad. En la conspiranoia se culpa a los poderes fácticos de todos los males que padece la humanidad, a saber, de su estado psicológico, físico e incluso espiritual. Se cree que si se derrocaran todos los gobiernos comenzaría una era dorada en la que la humanidad sería feliz y próspera. Pero nada más lejos de la realidad; los actos de los poderes fácticos son un reflejo de lo que somos como humanidad en general. Tenemos lo que somos, por mucho que creamos que no. Si hacemos un análisis sobre nuestra propia vida, ¿cuántas veces hemos mentido, o hemos sido egoístas, o hemos hecho daño a nuestros semejantes?

Sobre la pseudo espiritualidad

Realizaremos un comentario sobre el enfoque de la pseudo espiritualidad puesto enfrente de lo que enseña la Tradición Espiritual.

Anteriormente hemos comentado que la pseudo espiritualidad es muy diferente de lo que enseña la Tradición. La razón: la pseudo espiritualidad contemporánea pretende el engrandecimiento de la persona, mientras que la Tradición es la integración con el Todo, lo cual implica la desaparición de uno mismo. No la desaparición física, sino la desaparición egoica, más allá de las pretensiones, gustos y pasiones del ego.

Un ejemplo de la diferencia entre lo que propone la pseudo espiritualidad y la Tradición, es que la pseudo espiritualidad enfoca sus teorías y prácticas en la búsqueda de la abundancia y éxito personal, con la intención de crear una realidad propia y personalizada. La Tradición, en cambio, enseña que “las peores circunstancias son las mejores para el Autoconocimiento”, sin olvidar, como dijo Platón, que lo que puede ser beneficioso para uno puede ser perjudicial para otro, y que, por tanto, lo que deseamos conseguir puede hacer daño a las personas que nos rodean.

La pseudo espiritualidad alimenta al ego, mientras que la enseñanza Tradicional muestra el camino para eliminarlo y despertar Conciencia.

Por otro lado: la terapia ha de ser medicinal, y la espiritualidad Espiritual. Por mucho que se pretenda unir ambos campos, eso no es posible. La terapia ayuda a curar, y la espiritualidad despierta Conciencia.

La subcultura de la conspiranoia y la filosofía

La filosofía es un diálogo con la Realidad. La filosofía estética dialoga con el Arte, la semiótica con el lenguaje, la filosofía de la ciencia con la ciencia misma, la filosofía pura con la Realidad. Toda línea de conocimiento ha de tener un contexto filosófico que dialogue con el propio conocimiento. La subcultura de la conspiranoia está carente de esto.

Apenas se plantean cuestiones como:

¿Hacia dónde llevan las ideas conspiranoicas? ¿Qué veracidad tienen? ¿Por qué creemos en unas informaciones y no en otras? ¿Cuál es su utilidad? ¿De ser útiles, una vez más, para qué y para quién lo son? ¿Como individuo, qué me aportan? ¿Y hacia mis semejantes?

¿En qué ámbito de acción es aplicable? ¿De qué modo afecta a las personas que creen en las conspiraciones y siguen la pseudo espiritualidad? ¿Cuál es la psicología de las personas de esta subcultura? ¿Cómo afecta a la percepción de la realidad y qué implica esto? ¿Cuáles pueden ser sus peligros? ¿Y sus beneficios?

Estos son tan solo algunos ejemplos de cuestiones que podrían hacerse las personas que participan de esto.

¿Y qué?

Ya para finalizar, permítanos el lector hacer algo más sencillo el final de este extenso artículo.

De ser ciertas las conspiraciones y sus efectos sociales, ¿qué más da? De todos modos quienes las llevan a cabo harán lo que deseen cuando quieran. Poco importa que intentemos hacer algo al respecto: los poderes fácticos seguirán con sus negocios buscando el mayor beneficio posible, y por mucho que las personas se manifiesten o estén informadas, estos poderes continuarán adelante con sus planes.

Es importante recordar algo: si tales poderes pueden esclavizarnos, es porque dentro de nosotros llevamos la semilla de la esclavitud. Tal semilla es el ego, con el que estamos identificados la mayor parte del tiempo.

En todo caso, somos esclavos de nosotros mismos, y no necesitamos que nadie nos esclavice; nosotros mismos ya lo hacemos. Somos nosotros los que nos perjudicamos con nuestros comportamientos habituales, que no son completamente impuestos por nada exterior a nosotros. Es decir, que la causa de nuestro comportamiento ante la vida no es una imposición externa promocionada por poderes que quieren que seamos como somos. Es al contrario. Teniendo ego, todos participamos de la misma realidad social y psicológica. La raíz de todo este tipo de cuestiones es que tenemos ego.

El siguiente comentario de Ramana Maharshi fue hecho a propósito de aquellos que se van de sus casas a la selva a buscar la iluminación, pero es aplicable a aquellos que desean cambiar el mundo derrocando gobiernos sin hacer un trabajo sobre sí mismos:

No importa que continúes en la casa o que renuncies a ella para irte a la selva: tu mente te acosa. El ego es la fuente del pensamiento [entiéndase como el pensamiento mal utilizado]. Crea el cuerpo y el mundo […] Si renuncias, no harás otra cosa que sustituir […] el ambiente de la casa por el de la selva. Pero siempre tropezarás con los obstáculos mentales, que incluso se incrementarán muchísimo en el nuevo medio. Cambiar el medio no sirve de nada. Si puedes hacerlo en la selva, ¿por qué no en el hogar? Entonces, ¿por qué cambiar el medio? Puedes realizar ahora tus esfuerzos, cualquiera que sea el medio.

No creemos que se trate de cambiar el mundo; el mundo sigue su curso. Como bien se dice en la Tradición, se trata de “estar en el mundo sin ser del mundo”. Significa que, estando dentro del mundo, como nos corresponde, podemos vivir en él sin someternos a sus dinámicas habituales, o lo que es lo mismo, no participar irreflexivamente en los asuntos mundanos, sino apuntar siempre hacia el Espíritu. Esto no implica hacer oídos sordos a los males del mundo o a su estado general, al contrario. Es ver con mucha mayor amplitud, claridad y discernimiento las necesidades conscientes de cada momento. De esto modo, se conoce lo que es prioritario y lo que es innecesario.

Se trata de transformarse a sí mismo, cultivar el Amor y dárselo a los demás. Todo lo demás “se nos dará por añadidura”.

5 comentarios en “Conspiranoia y espiritualidad moderna: un análisis lógico

  1. Gracias por tocar el tema tan susceptible pero necesario. Pocas cosas empañan la verdadera espiritualidad y sus propósitos como estos seudo-espirituales que confunden la conducta conspiranoica con la consciencia despierta.

    Para muchas personas inteligentes y preparadas lo “esotérico”, la nueva espiritualidad son sinónimos de charlatanería. Y tienen razón si juzgamos por este tipo de grupos new age y conspiranoicos. Al grado de ser vergonzoso.

    Urge rescatar el prestigio milenario del genuino esoterismo, como de la genuina gnosis. Urge separar a los charlatanes de los honestos, aunque la charlatanes aseguran que no lo son y que tienen derecho. Claro que todos tenemos derecho a presentar cualquier ocurrencia, pero no tenemos derecho a exigir que n se cuestione ni se pidan evidencias. La verdad no es una opinión ni una ocurrencia.

    1. Gracias por tu comentario Miguel. Suscribimos lo dicho, y de hecho es lo que intentamos en nuestra escuela, que el conocimiento genuino pueda continuar dándose y que esté presente para quienes tienen verdadero anhelo espiritual. Saludos.

      1. Saludos. No cabe duda de que hay huellas de ciertos estados de la consciencia que se reconoce a sí misma, o que aparentemente reconocen entre sí quienes la experimentan. Lo digo porque hace casi un mes, aparentemente por accidente ley este artículo e hice un comentario.

        Después escuche en un podcast una entrevista donde reconocí de inmediato que más allá de la información y la temática hablaban personas relativamente despiertas en el sentido que la tradición antigua define despierto. Busqué sus Fuentes y llegue a este grupo del Nentro Noesis. Leo el artículo (en realidad releía, pero lo había olvidado), y al terminar me doy cuenta de que había un comentario mío. Grato y significativo reencuentro.

        Me llamó la atención el nombre gnóstico griego que eligieron, νοησις, que es equivalente al nombre gnóstico hebreo סוד (sod) el nivel más profundo y secreto posible para comprender la verdad, la Αλήθεια de la gnosis Griega. Siempre he estado convencido de que la búsqueda sincera nos acerca, además de a las Fuentes y a las personas, básicamente a un nivel o dimensión de entendimiento, es decir, no es un nuevo texto, es un nuevo entendimiento de ese texto lo que revela su verdad trascendental.

        Saben ustedes que en la tradición griega hay cuatro niveles, que equivalen a cuatr niveles de la tradición Qabalistica, no la judia, sino la Qabalah que está más allá de cualquier religión o ideología, (como la gnosis genuina está más allá de una determinada morada filosófica). Supongo que conocen el paralelismo. Es este:
        εικασία Eikasia = פשת. Pashath
        πιστις. Pistis. = רמז. Remez
        διάνοια Dianoia = דרש. Daresh
        νοησις. Noesis. = סוד. Sod

        Aunque los significados no son idénticos, el sentido profundo es el mismo. De hecho las sutilezas en las diferencias se dan luz mutuamente. Eso sería de hecho un tema muy interesante. Desconozco si en la tradición Oriental exista una división similar. Ojalá podamos tener una comunicación más directa. Tienen mi correo. Un abrazo fraternal, paz profunda.

        1. Saludos de nuevo Miguel, gracias una vez más por tu comentario. Nos alegramos de que nuestro podcast fuese de tu interés, y más aún por tu “curiosa” y “casual” vuelta por aquí. Siempre es agradable contactar con personas que tienen la misma búsqueda espiritual y que podamos reconocernos.

          Desconocíamos el paralelismo de dichos estados entre la tradición griega y qabalística, muy interesante. Quizá en alguna rama del Hinduismo o del Budismo existan correspondencias similares, pero lo desconocemos. Valdrá la pena ahondar en ello, así que gracias de nuevo por la aportación. La Qabala también es campo de nuestros estudios y su infinitud y profundidad es algo que nos apasiona, justamente debido a lo que comentas, que siempre hay un nuevo nivel de entendimiento al que se puede acceder aunque el texto sea el mismo.

          Lo mismo sucede con un símbolo, que siempre tendrá una nueva interpretación sin la necesidad de desligarse de las anteriores. Ésa es la inmensa riqueza de la gnosis, que siempre se renueva, es inagotable. Por ése motivo la hermenéutica espiritual es una parte fundamental de nuestros estudios, ya que es ahí donde se halla la trascendencia de las formas aunque las mismas sean utilizadas. Si ése carácter de “puente” que tienen los Libros y los diversos Sistemas de Conocimiento fuese tomado más en cuenta, podría profundizarse de una manera más abierta y clara en el Conocimiento.

          Una vez más, un placer hablar contigo, tenemos apuntado tu correo, nos mantenemos en contacto. Otro abrazo fraternal.

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