Poner el intermitente

por Álvaro González

Hace aproximadamente un año, Ángeles y yo comentábamos que cada vez hay más gente que deja de poner el intermitente cuando está al volante, o lo pone en el último momento. Te puedes fiar poco del coche que tienes delante: es mejor tomar un poco de distancia porque puede frenar de golpe para cambiar de dirección, o se te cruza sin que casi te des cuenta.
Al principio pensábamos que quizá exagerábamos un poco. Pero al cabo de unos meses encontramos que según el Observatorio sobre comportamientos de los conductores en la red de Autopistas, publicado en el otoño del año pasado (2018), «el 53,1% de los vehículos no señaliza correctamente con el intermitente la maniobra de adelantamiento, y el 67,1% no lo hace a la hora de regresar a su posición inicial. Estas cifras han aumentado en un 13,5% y en un 17,4% respecto al año pasado (2017)». Este estudio se realizó en la AP-7 de Puçol (Valencia) a Salou (Tarragona). Justamente, Ángeles y yo vivimos en Tarragona, y es una autopista que frecuentamos, aunque realmente lo hemos visto en más lugares cuando salimos de viaje.
¿Y por qué sucede esto? La respuesta puede tener varios factores a tener en cuenta, pero principalmente, pensamos nosotros, se debe a la tendencia cada vez más pronunciada —y los números lo confirman— hacia el individualismo. Es decir, que cada uno va a su aire sin tener en cuenta a los demás. La idea de ser considerados tiene incluso a veces mala fama. Ser atento y generoso con los demás tiene mala prensa, porque seguro que tienes segundas intenciones cuando cuidas de los otros, o es que sencillamente eres débil.
Sé que estoy generalizando, o quizá no tanto, pero la cuestión a la que me refiero es que cada año que pasa estamos más egoistizados, o dicho de otra manera, que este verano seremos un poco más egoístas y egocéntricos que el anterior. A no ser que cada uno de nosotros cambiemos conscientemente ésa tendencia.
Porque el problema de este hecho no se encuentra en que la gente que pone mal el intermitente o directamente no lo pone lo haga adrede, sino que muchas personas lo harán inconscientemente. Y es que cuando somos egoístas no siempre lo hacemos con intención. Y eso es lo peor, que no miramos más allá de nuestro ombligo por falta de visión, porque ni se nos ocurre ayudar o considerar al prójimo. Cada ser humano vive en su burbuja hecha de mis preocupaciones, mis circunstancias, mi trabajo, mi familia, mis ideas… y sálvese quien pueda.
Hablamos de la falta de ética de los políticos, la banca o las grandes corporaciones. ¿Y nosotros? ¿Somos atentos con nuestra familia y nuestros semejantes? ¿Ayudamos a los demás? ¿Comprendemos al que tenemos enfrente? ¿Somos compasivos? ¿Ponemos el intermitente?
Esto vale para los que tienen anhelo espiritual y para los que no. Pero en el caso de quienes anhelan el Despertar buscando grandes experiencias místicas, la felicidad y cosas por el estilo, me permito una sugerencia: ¿quieres cultivar la Atención Consciente, practicar la Compasión, la Virtud y ser feliz? Pon el intermitente.

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